
Adán y Eva en el paraíso, Marc Chagall
Abro los ojos y todo a mi alrededor aparece sin peso, vacío. La inexplicablemente buscada angustia con la que me abandoné al sueño ha desaparecido. Todo flota en una levedad de la que tampoco me preocupo, mezclados olores, sonidos e imágenes, pasan ante mí, muy leves, como una caricia que tampoco siento cierta.
Disfruto, levemente, de una serenidad inusual, como si el lugar físico que ocupa normalmente mi corázón estuviera vacío, como si el pensamiento, las emociones y sentimientos no fueran algo natural en mí.
Todo está en su sitio y no sé muy bien porqué, en realidad no me planteo saberlo. Intuyo una discreta placidez levitando a mi alrededor como esos caballos alados de los cuadros de Chagall que tanto me hacen soñar.
"Leve, leve, muy leve
un viento muy leve pasa
y se va, siempre muy leve
y yo no sé qué pienso
ni procuro saberlo."
Fernando Pessoa, en palabras e imágenes
Take a train (Ella Fitzgerald & Dizzy Gillespie)